3/5/2013
Esta mañana, muy temprano, caminé a la Mirador de los Cóndores para mirar
el amanecer. Fue muy tranquilo a sentarse allá, arriba de todo, oyendo solo el
viento y mirando las siluetas de las montañas mientras el cielo se aclaró. Pensé
sobre como la vista en este momento fue muy similar a la de las primeras
personas allá, como Patagonia todavía es en un estado natural y casi prístino. La
sola cosa que me frustró fue que las montañas son tan grande que no podía ver
el sol durante el amanecer, no se elevó arriba de las montañas hasta tarde. Después
de desayuno, con las chicas caminé al mismo camino que caminé con Brian, pero
solo al medio, la Mirador de Torre. Esa mirador tiene una vista del tazón de la
valle bordeado en las montañas. Todavía no podíamos ver las cumbres de la montaña
Torre porque hubo nubes.
Compremos empanadas en el pueblo para almuerzo, y regresamos al hostal. En
el hostal jugamos a las cartas, un juego de haciendo series de cartas como en
el juego de 'rummy,' y hablamos sobre nos programas y experiencias. Jenna y yo
resultamos a tener un amigo en común, un estudiante de Dartmouth que ella
conoció durante colegio. Por el tarde caminamos al estación de autobús, donde las
chicas tomaron un autobús. Después, me sentí solo porque nadie de mis amigos
estuvieron conmigo. Fui a una tienda de recuerdos y compré otra cuchilla de
gaucho pequeña y un libro sobre la historia de las expediciones y glaciares de
Patagonia. Fui a una pizzería para cenar, y comí una pizza 'hawaiana' de jamón,
araña y aceitunas, un sabor interesante. Porque estuve solo, estuve en una habitación
en el hostal en el estilo de dormitorio, compartido con otras exploradores,
pero ellos regresaron muy tarde y no conocí a ellos.
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