1/5/2013
Brian salió por Ushuaia muy temprano en la mañana, así hoy caminé solo. El
supermercado estuvo cerrado para el 'Día de los Trabajadores,' así compré un
sándwich y algunos panecillos para almuerzo en una panadería cercana. Mi destinación
hoy fue el Lomo de Pliegue Tumbado, una cumbre con una vista panorámica del región.
Como el camino a la Laguna Torre eso camino fue ocho kilómetros, pero ganó más
de un kilometro en altura. La primera mitad de la caminata fue cuesta arriba,
pero no muy empinada. La segunda mitad comenzó en un bosque. Llené mi botella
en la arraya, y me dio cuenta de fue carámbanos en los palos cercana del agua.
Un poco más lejos hubo nieve en la tierra, y pronto fui a un campo de nieve.
Seguí las huellas y los postes indicadores en la nieve en el camino, entre
piedras y abajo de un arroyo helado. Finalmente, a la parte inferior de la
colina final los postes paró y solo hubo las huellas. La nieve fue más de diez centímetros
profundo, y fue difícil a caminar. El ultimo medio kilometro fue muy empinado,
y necesité a tomarse restos frecuentemente. Cuando alcancé la cumbre todo
mereció la pena. La vista fue magnífica. Podía ver en todos direcciones, las
montañas, el glaciar, el pueblo, el lago y mas montañas al otro lado del lago.
Estuve arriba de algunos cóndores volando, me pareció estuve en la cumbre del
mundo. Me divertí descendiendo esa colina también. Porque la nieve fue muy
profundo podía saltar en pasos agigantados. Otra cosa, de todas las otras
personas vi durante esa caminata, solo uno persona habló ingles en absoluto, el
hombre le las huellas por la colina.
Ese noche cené en otro restaurante rustico. Comí un plato de locro, un
guisado típico a Patagonia, de chorizo, carne, alubias, calabaza, hierbas y maíz.
Fue como la sopa de alubias portuguesas tenemos en Hawái, muy cómodo, fuerte y
caliente para noches fríos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario